Enfermedad de Parkison

Con motivo de la celebración del Día Mundial del Parkinson, hoy 11 de abril nuestra codirectora y compañera Lucía Rodríguez Gea, comparte esta entrada a nuestro blog con todos vosotros para contarnos qué es la Enfermedad de Parkinson.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta al SNC de manera crónica y progresiva. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más prevalente en la actualidad después del Alzhéimer y pertenece a los llamados Trastornos del Movimiento. Hay datos que hablan de 300.000 afectados en España.

La enfermedad de Parkinson se caracteriza por la pérdida o degeneración de neuronas en la sustancia negra, una estructura situada en la parte media del cerebro. Esta pérdida provoca una falta de dopamina en el organismo, una sustancia que transmite información necesaria para que realicemos movimientos con normalidad. La falta de dopamina hace que el control del movimiento se vea alterado, dando lugar a los síntomas motores típicos, como el temblor en reposo o la rigidez.

Las causas de la EP no se conocen, pero según los últimos estudios apuestan por una combinación de predisposición genética, factores ambientales y propios de la edad.

El diagnóstico temprano es la clave para contrarrestar la enfermedad. Es fundamentalmente clínico y se realiza en base a la historia clínica y exploración neurológica de la persona, ya que no existe en la actualidad un marcador bioquímico. Se pueden realizar pruebas complementarias para descartar otros posibles trastornos.

Los síntomas de la EP se pueden clasificar en síntomas motores y no motores. Algunos de estos síntomas suelen ser:

  • -Temblor.
  • -Rigidez.
  • -Bradicinesia.
  • -Alteraciones posturales.
  • -Alteraciones de la voz: hipotonía, afonía, disfonía, incoordinación fono-respiratoria, monotonía vocal, alteración de la prosodia.
  • -Alteraciones en la articulación y el ritmo del habla.
  • -Alteraciones de la respiración.
  • -Problemas de escritura.
  • -Alteración en todas las fases de la deglución, rigidez, lentitud y temblor en la musculatura deglutoria, alteración de la eficacia y de la seguridad.
  • -Disartria y sialorrea
  • -Fatiga.
  • -Alteraciones visuales.
  • -Alteraciones gustativas- olfativas.
  • -Alteraciones cognitivas-conductuales.
  • -Demencia.

Por supuesto, debemos tener en cuenta que no todos estos síntomas van a estar presentes en todos los pacientes con EP, ni su evolución va a seguir el mismo curso.

En lo que respecta a los tratamientos para estos pacientes, podemos hablar de tratamientos farmacológicos, quirúrgicos, terapias avanzadas, así como no farmacológicos.

Debido a que cada paciente evoluciona de una determinada manera, en cada etapa de la enfermedad se adoptará por el tratamiento más adecuado al paciente.

Siempre debemos entender la intervención en pacientes con Parkinson desde la multidisciplinariedad, es por eso que siempre trabajaremos coordinados con el resto de profesionales implicados para así garantizar el mejor tratamiento a nuestros pacientes.

La labor como psicólogos es tratar todo lo relacionado con la estimulación cognitiva adaptado a las diferentes etapas de la enfermedad, el bienestar de la persona, estado de ánimo, etc.

Nuestra labor como logopedas es trabajar todos aquellos aspectos relacionados con el habla, voz, lenguaje, comunicación, motricidad orofacial y funciones orales no verbales.

En lo que respecta al tratamiento logopédico como psicológico de la EP, este debe estar enfocado en base a tres pilares:

  1. Terapias semanales supervisadas por el terapeuta.
  2. Terapias diarias en casa (principio de transferencia).
  3. Actividades complementarias al tratamiento.

Las actividades complementarias al tratamiento son muy importantes ya que proporcionarán entretenimiento y ocupación al paciente, destacando entre otras: actividades lúdicas, deportivas, actividades sociales y otras terapias como yoga, pilates o musicoterapia entre otras.

Además, hay muchos factores relacionados con el paciente de EP que influyen en el éxito de nuestra terapia como son: Que el paciente lleve una dieta equilibrada y rica en fibra, que mantenga una actividad física adaptada a su estado, que agilice la actividad mental y que se esfuerce en mantener una vida social activa, que realice las técnicas pertinentes a la higiene del sueño, que reduzca las situaciones de estrés y que acepte las adaptaciones que vaya necesitando a lo largo de la enfermedad.

Una buena actitud del paciente y un paciente colaborador tendrá mejor pronóstico que uno poco colaborativo y con bajo estado de ánimo.

Si tienes cualquier duda sobre cómo te puede ayudar un logopeda no dudes en consultarnos. Estamos aquí para ayudarte.

“Yo soy yo y mi circunstancia” José Ortega y Gasset