17 de Febrero Día Mundial de la Motricidad Orofacial. “Lengua atada, funciones orofaciales alteradas”

La lengua es un órgano muscular importantísimo ya que participa en diversas funciones en la cavidad oral (salivación, succión, deglución, articulación, etc.). Pero hay veces que su movilidad se ve restringida.

La anquiloglosia (o frenillo corto) se produce cuando el tejido de debajo de la lengua que une a ésta con la parte inferior de la boca dificulta su movimiento. Este hecho se produce en etapas embrionarias cuando se desarrolla la cavidad oral y los músculos hiogloso y geniogloso se separan de forma inadecuada.

Aunque el tamaño de la lengua varíe de un niño a otro, a los 18 meses de edad la lengua suele medir unos 16 milímetros y debe poder extenderse hasta tocar los labios, el paladar, además de poder tocar con la punta de la lengua todas las encías. Sin embargo, el niño con frenillo normalmente le queda muy poco movimiento libre de la lengua.

Estas limitaciones, pueden causar que algunos lactantes con frenillo lingual presenten dificultades en su alimentación, aunque esta afectación dependerá del grado de flexibilidad de la misma. Esta dificultad de succión les lleva a tomas más frecuentes y menos efectivas, además de crear compensaciones orofaciales como el uso de la mandíbula para incrementar la presión positiva que hacen sobre el pecho o usar fuerza en sus labios para sellarlos alrededor del pezón.

El método más conocido para intervenir en estos casos es la frenotomía. Sin embargo, no debemos olvidar el papel del logopeda en estos casos, haya habido intervención quirúrgica o no, ya que es uno de los profesionales sanitarios necesario para dar solución a este problema, ofreciendo asesoramiento a las familias, así como una intervención logopédica basada en la rehabilitación de la motricidad orofacial, campo de la logopedia que se encarga del estudio, investigación, prevención, evaluación, diagnóstico y rehabilitación de los trastornos congénitos o adquiridos del sistema miofuncional orofacial y cervical.

Con esta terapia ayudaremos al bebé a conseguir una succión adecuada y evitar problemas futuros en su deglución, masticación, respiración y habla.

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